¿Quién soy yo?
Te cuento…
Me alegra que te interese saber de mí, te voy a contar quién soy y cuál es el motivo real que me llevó a estar donde estoy.
Te aviso de que la historia contiene una pizquita de drama y un final feliz.
Pero “zero dramas” ya verás que aunque ha habido algunas partes complejas, el camino es fabuloso.
Por eso en mis emails te hablo de lo que he aprendido yo (y sigo aprendiendo) como humana, para que veas que si yo pude dar el paso a una vida más sana sin renunciar a nada, tú también puedes.
Así que, es mi deber hacerte partícipe de todos los tips que comparto y que te van a hacer la vida (mucho) más fácil en la cocina y fuera de ella.
Además, sólo por apuntarte te llevas gratis “5 ingredientes que no te esperas, para hacerte la vida más fácil en la cocina y fuera de ella”
Para que esto funcione tengo que decirte cómo voy a ayudarte, porque eso es lo que buscas y para eso estoy aquí.
Así que empiezo por contarte que mi profesión me encontró a mí y no yo a ella. Cosas que tiene la vida.
En 2020, salí de una multinacional donde trabajaba (hasta aquí puedo leer) y mi vida dio un giro radical. A mejor.
Antes de eso tuve un bache de salud importante.
Y antes de eso fui madre.
Esos 3 fueron los ingredientes responsables de la vida que llevo hoy (y que me encanta).
Ahora dedico mi día a formarme, a atender mi negocio, cuidarme y a pasar tiempo de calidad con mi familia.
Y lo que quiero para mí, lo quiero también para las personas a las que ayudo
Hoy por hoy he creado:
La Escuela más bonita y divertida en Hábitos Saludables y Alimentación.
¿Pretenciosa?
Echa un vistazo y me dices.
Vas a encontrar cursos sobre Alimentación, Movimiento, Descanso y Emociones.
Y además, en cada uno de ellos se tratan estas 4 patas.
Si es sobre alimentación, también atenderemos al movimiento, descanso y las emociones.
Es mi forma de ver el bienestar y el cuidado,
de forma interconectada para conseguir lo más preciado,
“tiempo para lo que de verdad importa”
Cambiar hábitos de forma amable, sencilla y sin dolor.
Ahora sí que sí, me presento:
Mi nombre es Fati, ahí me ves con mis diferentes caras de posar ante la cámara. Cómo verás mis registros son limitados, jeje.
De mí te puedo decir que, aparte de curiosa, impaciente, cocinillas y aventurera, también soy una superviviente.
En octubre de 2013 me diagnosticaron un cáncer de mama. Mi hija tenía 2 años y a mí me entró tal canguela que me agarré a la vida todo lo que pude para seguir junto a ella viéndola crecer (te avisé de que la historia tenía una pizca de drama).
Desde el momento en que supe que tenía que luchar por mi vida me alié con mi alimentación para ganar la batalla al cáncer.
Y lo conseguí.
Soy una tía con unas ganas de vivir y comerme el mundo tremendas, así que tras 3 operaciones y una recuperación digamos que curiosa, aquí sigo dando caña (aquí tienes el final feliz).
Amo cocinar y disfruto elaborando todo aquello que comemos en casa. Ver que tanto mi familia como yo nos alimentamos de una manera sana y consciente, es terapéutico para mí.
Aquí la sección de curiosidades/cotilleos:
Pues sí, esta soy yo.
O mejor dicho, era yo, porque me parece que fue hace un siglo.
Viví en Tenerife en mi niñez y lo que me pasa con esta foto es que me traslada a un sentimiento que he revivido con mi emprendimiento.
Cuando me vestí de folklore y me miré al espejo me sentí salerosa, arrebatadora, pero cuando me vi después en las fotografías, me sentía ridícula.
Fíjate tú, lo que es la mente.
Cuando trabajaba en algo que no me hacía feliz y encontraba un ratito para cocinar y dedicarle tiempo a mi familia y a mí misma, me sentía dichosa.
Pero cuando emprendí y me veía en mis videos enseñando mis recetas, me daba esa misma sensación de ridículo. Fue como una regresión a este momento.
Pero, ¿sabes qué? Que a la mierda los complejos.
Te voy a contar algún dato curioso más sobre mí y así rompemos el hielo:
Me gustan las personas que saben dar las gracias. A veces siento que son una especie en extinción.
Me encanta correr. Cuanto más temprano, mejor. Si no puedo salir me pongo de mal humor.
Me gusta que me lean cuentos para dormir. Por eso, a falta de quien me los lea, me encanta quedarme leyendo bajo el edredón durante muuucho rato.
Me encanta casi toda la música y los estados emocionales que provoca en mí. La música clásica me gusta menos, me pone triste.
Soy hornada de EGB, de los 80. Jugaba en la calle hasta que mi madre me llamaba a voces para subir a comer.
Me encantan el olor a café molido y el de lavanda. Me hacen sentir bien, como en casa.
Soy super fan de escuchar los cuerpos, no los de otras, los nuestros propios.
Fui madre sin mucho entusiasmo y ahora siento que soy la persona que soy gracias a ello.
Mi madre me convenció de que tengo un ángel de la guarda, porque con 2 años me pillaron 2 motos y sorprendentemente no me hicieron nada.
A veces me invento coreografías. Bailo de culo, pero mi hija se parte y eso me pone contenta.
Y te cuento un secreto: me gusta sentir que paso por la vida, y no que la vida pasa por mí.
Por eso tengo las retinas quemadas de leer libros y hacer formaciones para poder aportar lo mejor de mí a este mundo, pero también para sentirme bien por dentro y por fuera.
Y tú estás de suerte porque puedes beneficiarte de ello. Haciendo clic aquí te llevo a la parte más bonita y divertida de la web, ¿ready?