Durante 4 años vivimos en un piso en un barrio de Madriz frente a la Casa de Campo.
Un 4º sin ascensor, igual de fabuloso que caluroso.
Trabajaba a 3 paradas de metro de casa.
Los veranos eran duros nivel 10 en nuestro nido.
Cuando volvía del trabajo a eso de las 15:30, con ese calor del asfalto pegado a mi cuerpo, lo único que quería era leer.
Me daba una ducha, me quedaba en camiseta y bragas, bajaba las persianas, me ponía el ventilador a pie de cama (creo que no teníamos sofá) y leía los libros de Tinto de Verano de Elvira Lindo.
Eran un vicio y un refresco para mis orejas, mi ánimo y el calor.
Entre tanto, soñaba y fantaseaba con las próximas vacaciones.
A ser posible, con algún momento de bikini en alguna playa chula.
Creo que ese verano nos lanzamos a visitar Croacia.
Algo que me pasó durante muchos, muchísimos años era comer y empezar a ver mi tripa hincharse.
Yo era de lucir bikini y tripa desinflada, por la mañana y hasta la comida. (Nunca he tenido un abdomen tocado por las diosas del Olimpo de esas de tableta)
Después, aunque me tomará una aceituna, ¡zas! ahí salía.
Y si ya me tomaba la paella, las cervezas, el aperitivo… mi tripa se hinchaba de forma desproporcionada para mi peso.
Pasaban cosas y yo todavía no lo sabía.
Lo más sencillo y casi única forma de hacerlo, regulando los hidratos.
Reducir los hidratos se puede, se debe y te voy a contar cómo hacerlo.
Es más fácil de lo que te puedas imaginar.
Está más que comprobado que ni la dieta del pepino o la de la alcachofa funcionan.
El 95% de las personas recuperan su peso o incluso más, a lo largo de los siguientes 5 años.
Esto es muy loco también.
No solo fluctúa el peso, también las emociones.
¿Por qué?
Porque acabas estresada.
Esa restricción de alimentos a nuestro cerebro le estresa lo más grande y siempre termina como el día de la marmota.
Un bucle sin fin.
Se les llama dieta YO-YO.
El simple gusto y motor, es interno tuyo.
Matizo «internos», como intrínsecos tuyos sin estar condicionados por nada externo.
Cualquiera de ellos, si es tuyo, me parece la releche y además, te va a ayudar a cambiar tu relación con la alimentación.
Me ha costado “añazos” darme cuenta que lo que me estuvo pasando durante más de 25 años de mi vida a la hora de lucir bikini, comer y que se me hinchara la tripa, era inflamación.
Era una delgada muy inflamada.
Lo que los americanos llaman una “skinny fat» (una gordiflaca inflamada).
Y es que estar delgada no da SALUD persé, ayuda pero no la da.
No solo se inflama tu cuerpo y tus órganos internos, también tu cerebro.
Y por eso, entre otras cosas sentimos más necesidad de azúcar, comer entre horas y ganas de hidratos en cada comida.
Además de que nuestras emociones y energía estén un poco más plof.
Algunos de estos síntomas de abajo, también están relacionados con la inflamación:
Es necesario aprender a alimentarnos por sensaciones reales de conexión con nuestro cuerpo.
Impepinable y la única manera de desinflamarlo.
Pero… no es tán sencillo, no solo afecta a la alimentación, hay que tener en cuenta otros instrumentos para desinflamar tu cuerpo.
Cuando todo está medio afinado, la orquesta empieza a ir sonando mejor.
Y lo notarás no solo en la báscula, si no en otros aspectos de tu salud.
Después de 7-10 días de comer alimentos de calidad (proteína, grasas y carbohidratos saludables) tu cuerpo empezará a sentir regulación en tu apetito, lo que te llevará a comer cuando te toca de forma natural.
Alimentos naturales y reales.
Ni que sean las 9 o las 14, o las 15…
¡Serán tus tripas las que te avisen de la hora de comer!
A lo único que tienes que escuchar y prestar atención.
Con estas dos cositas sin más:
Pues ya está, te acabo de destripar el “kit” de la cuestión, ahora haz tu lo que consideres con esta valiosa información.
Un curso fresquito y ameno para reducir hidratos y cambiar algunos aspectos de tu alimentación que te están inflamando.
Un curso que te darán ganas de leerlo, terminarlo y ponerte a ello.
100% compatibles con:
Y tranqui, regular tu peso vendrá de la mano, es más, implementar los cambios de forma divertida, sin presión y orgánica será la carta ganadora para ese bikini (o el propósito que tengas propio)
ACLARACIÓN NECESARIA E IMPORTANTE:
Los hidratos no son el mal, son necesarios y también los verás dentro. Pero de calidad y no con el uso que se da hoy en día de ellos.
He resumido en este gran curso lo que me ha parecido más coherente y que mejor funciona para hacerlo de forma sencilla y divertida.
Lo que hago en todos mis cursos porque es lo que funciona, sencillez, diversión y práctico desde las primeras lecciones.
Este curso no es una dieta, ni vas a encontrar pautas restrictivas o vas a pasar hambre… ni historias que no funcionan.
Propongo un termino medio muy llevadero, los extremos son muy radicales y a no ser que tengas una patología muy jodida, mejor algo de lo que propongo con ARDE BIKINI 👙.
Para entrar en el bikini, es necesario reducir la cantidad de hidratos que gobiernan tu nevera, tu despensa y tu salud.
Los hidratos que NO son de calidad te I N F L A M A N.
Y no, no vas a dejar esos estantes vacíos como si fueran un hospital robado, no.
Los llenarás con otros productos que te van a reportar muchas alegrías y sensación interna de saciedad.
Esto quiere decir que esperarás de forma natural a comer cuando vuelvas a tener hambre real.
Cuando comes con hambre real, esperando a sentir ese hambre que te hace comer con ganas, no volverás a querer comer de otra forma que no sea así.
Tendrás los mandos de tus tripas.
De esta forma, comer 2-3 veces al día, te saldrá de dentro sin forzar nada.
Alimentarte de forma divertida, sencilla con ingredientes baratos, naturales y cero movidas raras. Es posible, y además, hacer con ellos ¡MARAVILLAS!
Conseguir mejores digestiones, sentirte menos hinchada, tener mejor pelo, mejor piel…
Mejor salud.
Mis cursos son experiencias maravillosas, cursos que terminas porque en cada lección quieres saber más.
Por eso sé que aunque arrecie el calor, la falta de energía y las ganas de tirar todas las rutinas a la mierda hasta septiembre, lo que hay aquí dentro te lo vas a leer.
Y después, implementar.
¿Cómo lo hago?
Me encanta enseñar con historias, la mejor manera de asimilar conceptos 😉
Te cuento la parte más aburrida pero que entiendo te interesa, la estructura del curso.
5 partes:
La primera parte ¡EMPEZAMOS!
Son las presentaciones e información más sesuda y de utilidad, para seguir el curso.
Algunas de ellas:
La segunda parte “A LO PRÁCTICO”
Despensa, nevera y todo lo necesario a prueba de imprevistos.
En la tercera parte, encontrarás «El famoso ANEXO»
Te lo dejo en plan intrigante.
En la cuarta parte, encontrarás, “TEMPLADO”
La primera opción de alimentación para empezar a reducir hidratos de una forma más tranquila o slow.
Amo el slowlife.
Hace poco me dijo mi criatura que amar es más que querer, yo amo vivir de forma slow.
La quinta parte, “CALIENTE”
Una alimentación con un toque aún más bajo en hidratos.
Vamos haber, no te engoriles… como todo, por sensaciones.
Si te encuentras o sientes bastante inflamada y te ves anímicamente preparada, puedes empezar por aquí.
No olvides, S E N S A C I O N E S.
Y recuerda, que combinar las dos también puede estar muy bien, estarás muy por encima de toda la alimentación mediocre que tenemos a nuestro alrededor.
También te daré pinceladas por si quieres dar un vuelta de rosca más con “QUE TE QUEMAS”, para hacerla de forma puntual y si tienes una patología grave.
Con ayuda y guiada de una profesional en esta materia. Sería una keto o cetogénica. Es muy restrictiva y yo no me voy a enfocar en ella, te lo cuento para que tengas ese conocimiento por si quieres bichear más.
Y la última parte, la sexta, “BONUS TRACK y DESPEDIDA”
Me flipa incluir BONUS TRACK, soy una cuqui en potencia.
Como no lo sepas tú, mal vamos…
Si te has identificado en alguna de las «normalidades» de arriba «blanco y en botella de cristal».
También si has probado otras opciones para sentirse mejor con tu cuerpo y no lo has conseguido.
Si siempre haces lo mismo, nunca conseguirás resultados diferentes.
Suspendí la oposición de pitonisa.
Pero en 2-3 semanas de rebajar hidratos podrías empezar a notar cositas.
Digo podrías, porque no sé cómo y de que forma vas a hacer el seguimiento. Y tampoco sé de donde partes.
Omnivoras, de todo hay.
Muy sencillo: